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ARTÍCULO
OPERACIÓN ANTICIPATIVA
OPERACIÓN TRADICIONAL
Monitorización de Parámetros
Detección de cambios y tendencias
Activación de medidas correctivas
Situación operativa NO deseable
Alarma
Incidencia o transitorio
Respuesta a una situación operativa No deseable
Figura 2. Operación anticipativa comparada con la operación tradicional.
equipos sino también de las perso- nas (Figura 3).
CONtROL dE CONFIgURACIóN
A pesar de todos los esfuerzos de una organización por incrementar el porcentaje de anomalías que son gestionadas y resueltas desde el punto de vista preventivo de la ope- ración anticipativa, en una central nuclear como Cofrentes existen más de 150.000 equipos y es posible que alguno de estos equipos no tenga un funcionamiento óptimo, y que por las características o por la fun- ción de dicho equipo, sea factible aplazar la resolución un tiempo de- terminado.
En ese periodo de tiempo en que un equipo no funciona de una ma- nera óptima, es necesario adoptar acciones compensatorias, que per- mitan vigilar mejor y más estrecha- mente el rendimiento del equipo afectado.
En este sentido, es fundamental disponer de herramientas y procesos que garanticen: por un lado el co- rrecto Control de configuración que permita conocer en todo momento las anomalías presentes y su relevan- cia, y que por el otro garanticen la correcta vigilancia y protección de los sistemas redundantes necesa- rios, para asegurar su buen funcio- namiento de una manera efectiva.
Desde C.N Cofrentes se han desa- rrollado matrices de control (como el impacto operativo cruzado) que permiten de una manera ágil va- lorar la relevancia operativa de las anomalías existentes, en los proce- sos, en los sistemas y en los distintos puestos de la organización. Igual- mente se han establecido paneles de control de procesos (condiciones anómalas, modificaciones tempora- les, reactividad, etc.) y procedimien- tos asociados a la protección de equipos necesarios, en los distintos modos de operación.
PRIORIzACIóN
Los equipos existentes en una ins- talación, tienen una función, un impacto y unas redundancias di- ferentes, por lo que resulta obvio comprender que es necesario esta- blecer prioridades para las distintas tipologías de acciones preventivas o correctivas que debe adoptar la organización.
Las centrales cuentan con las es- pecificaciones técnicas de funciona- miento, que establecen las condicio- nes límites por debajo de las cuales es necesario adoptar acciones de
menor cantidad de recursos y serán soluciones más eficientes, al adop- tarse éstas en una fase incipiente de los problemas (Figura 2).
Supongamos que se identifica una ligera tendencia de disminución en el nivel del depósito de fluido hidráu- lico de accionamiento y control de válvulas de turbina, que en caso de evolucionar podría dar lugar al dis- paro de la misma. Siempre se mini- mizará el impacto, desde todos los puntos de vista (dosis asociada a la intervención, transitorios operacio- nales, etc.), si analizamos el origen de dicha anomalía y planificamos su resolución en la fase inicial. Aunque parezca una obviedad, la mayor parte de las anomalías pueden ser identificadas cuando todavía son in- cipientes.
Como no podría ser de otra ma- nera, la operación anticipativa en C.N. Cofrentes, se fundamenta en una robusta monitorización de pa- rámetros de proceso y en un siste- mático análisis de las tendencias vigiladas.
Para ello, con el objetivo de fa- cilitar una temprana identificación
de anomalías se han desarrollado programas de rondas, pruebas e ins- pecciones en planta, al mismo tiem- po que se han implementado he- rramientas informáticas como PI y Anatende que permiten optimizar el análisis de tendencias y la precisión en los diagnósticos correspondientes por parte de operación, manteni- miento e ingeniería.
En esta línea, C.N. Cofrentes dispo- ne de un importante programa de trabajo para mejorar las herramien- tas informáticas existentes y aumen- tar la eficiencia a través de la digi- talización de nuevos procesos, de forma que se permita capturar más datos, más rápidamente, y se pre- senten de forma más estructurada, para poder realizar mejores diagnós- ticos, que permitan adoptar mejores y más eficientes decisiones.
Teniendo en cuenta el carácter preventivo de la operación anticipa- tiva, ésta debe ir siempre acompa- ñada de la integración y utilización de las Herramientas de Reducción de Error por parte de todo el perso- nal de la Instalación, pues la fiabili- dad no depende únicamente de los

 
Figura 3. Protección multibarrera frente al riesgo. 26 Febrero 2018

 



































































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