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concretas de las estructuras, sistemas o componentes de ese entorno o por acciones humanas que puedan indu- cir ese tipo de alteraciones.
El efecto de estos cambios, denomi- nado genéricamente “manipulación de la reactividad”, es una alteración de los parámetros del combustible, que puede llevar a un aumento o dis- minución del nivel de potencia del re- actor o de la población de neutrones, y que puede ser directa (movimiento de barras de control, variaciones de la concentración de boro) o indirecta (cambios de carga en turbina, cam- bios en el caudal o temperatura del agua de alimentación principal).
Los parámetros y variables cuyo control resulta más significativo para una adecuada gestión de la reactivi- dad se relacionan a continuación:
1. Relacionados con la vasija del nú- cleo del rector.
1.1. Condiciones del combustible
(enriquecimiento, quemado, da-
ños físicos). 1.2.absorbentes neutrónicos.
1.2.1. Concentración de vene- nos de fisión (xenón, sama- rio y gadolinio).
1.2.2. Variaciones de la concen- tración de boro del circuito primario (aportes automá- ticos o manuales, dilucio- nes inadvertidas, boracio- nes, etc.).
1.2.3. Movimiento de las barras de control.
1.3. Temperatura de entrada y sali- da del agua en el núcleo.
1.4. Cambios en sistemas de control, protección, auxiliares o en el cir- cuito secundario.
1.4.1. Funcionamiento del siste-
ma de control y/o protec-
ción del reactor.
1.4.2. Cambios de carga en tur-
bina.
1.4.3. Cambios en el caudal y/o
temperatura del agua de alimentación principal al generador de vapor.
1.4.4. Cambios en el caudal y/o presión del vapor princi- pal.
1.4.5. Mejora en el rendimiento del secundario.
1.4.6. Dosificación química del agua del circuito primario.
1.4.7. Puesta o retirada de servi- cio de equipos relaciona- dos con el circuito prima- rio o de sistemas auxilia-
res.
2. Relacionados con la piscina de al-
macenamiento de los elementos de combustible.
2.1. Condiciones del combustible (enriquecimiento, quemado, daños físicos).
2.2. Nivel, temperatura, concen- tración de boro y química del agua de la piscina.
2.3. Configuración del bastidor de almacenamiento de ele- mentos.
2.4. Orientación y disposición de los elementos.
2.5. Piscina de combustible nuevo.
Para la monitorización y el con- trol de estos parámetros y variables que afectan a la reactividad, y con el objeto de garantizar una opera- ción segura y fiable de la central, el Programa de Gestión recogido en la guía mencionada define las funciones y responsabilidades de cada departamento, y proporciona las directrices y medidas necesarias para asegurar que todas las ma- niobras de la planta que afectan a la reactividad serán controladas, seguras y conservadoras.
El principio de la gestión de la re- actividad de este programa se basa en mantener el reactor en las condi- ciones deseadas, anticipando, con- trolando y respondiendo adecua- damente a los cambios en las condi- ciones de la planta. Esto implica que todas las actividades que afecten a la reactividad (del combustible en el núcleo y del combustible en la piscina) serán supervisadas y con- troladas constantemente dentro de los límites operativos y de diseño de combustible, con las siguientes pre- misas principales:
• El PLO es plenamente responsa- ble de la seguridad del núcleo en todo momento, y plenamente consciente de esa responsabili- dad, incluso cuando el personal de Ingeniería del reactor y sal- vaguardias nucleares (Tecnolo- gía Nuclear) se encuentra en la Sala de Control o en la piscina de combustible proporcionando soporte técnico. Se evalúan, de forma independiente, las reco- mendaciones técnicas relaciona- das con la reactividad antes de su implantación.
piadas del estado de reactividad para garantizar que se obtiene la respuesta esperada. Se entienden completamente y se documentan las indicaciones de reactividad anómalas, y se responde a las mis- mas de forma conservadora.
• Las barras de control sólo se ma- nipulan de manera controlada, cuidadosa y deliberada, y monito- rizando atentamente la respuesta del reactor.
• El personal que realiza o dirige las manipulaciones de la reactividad está totalmente dedicado a esa tarea, y las distracciones se con- trolan y se reducen al mínimo. El PLO mantiene, en todo momento, un control positivo del reactor, per- maneciendo atento para detectar situaciones que puedan afectar a la reactividad, y llevan la planta a una condición estable, conocida y segura cuando se den condicio- nes que no estén cubiertas por los procedimientos.
• El PLO es responsable de reducir la potencia o disparar el reactor cuando lo consideren necesario para la operación segura de la planta o cuando las acciones au- tomáticas de protección del reac- tor no funcionen.
• El jefe de Turno notifica a la Jefatu- ra de Operación las discrepancias entre las condiciones de reacti- vidad esperadas y las reales que superen los umbrales establecidos. Se documentan las discrepancias identificadas y los problemas o as- pectos relacionados con la gestión de reactividad identificando, in- vestigando y resolviendo de forma oportuna y a tiempo.
• Todos los trabajadores son respon- sables de entender cómo su tra- bajo puede afectar, directa o indi- rectamente, al control de la reac- tividad. Las funciones del PLO, que tiene la responsabilidad directa frente al control de la reactividad, y del personal de Ingeniería del re- actor y salvaguardias nuclear, que monitoriza las operaciones del re- actor de acuerdo con los límites establecidos, son muy evidentes con respecto a la gestión de la re- actividad, no obstante lo cual, ca- da grupo de trabajo puede influir u ocasionar sucesos de reactividad, de modo que cualquier trabajador que identifique una condición que desafíe o pueda poner en peligro este objetivo debe comunicarlo in- mediatamente a Sala de Control. algunas de las actividades más significativas de los grupos de tra-
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El combustible nuclear se opera, maneja y almacena bajo condi- ciones monitorizadas y definidas dentro de los límites del diseño del núcleo, del combustible y de los límites de licenciamiento.
Los cambios en la reactividad se vigilan atentamente para verifi- car que la magnitud, dirección y efectos son los previstos. Se mo- nitorizan las indicaciones apro-
Operación
NUCLEAR ESPAÑA 33





















































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