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o hace que sea muy posible que ocurra un suceso de mayor nivel.
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Suceso relevante que no llega a cla- sificarse como suceso de niveles 1 a 4 pero que indica una gestión de la reactividad mejorable.
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aspectos que no llegan a clasificarse como sucesos de niveles 1 a 5 pero que se consideran lo suficientemente significativos como para ser monitori- zados con el objetivo de valorar ten- dencias y realizar análisis de mejora, minimizando la probabilidad de que se produzcan problemas potencial- mente más relevantes. Estos aspectos no tienen ningún impacto sobre la gestión de la reactividad por lo que no se incluyen en el indicador.
El IFGR se reporta a trimestre ven- cido sobre una ventana rodante de cuatro (12 meses), normalizado a 100 según el algoritmo que se indica a continuación, y con los umbrales de verde/blanco/amarillo/rojo en esca- lones descendentes de 5 desde el valor normalizado de 100:
IFGR = 100 – (20*NI1) – (10*NI2) – (2*NI3) – (0,5*NI4) – (0,1*NI5)
Si la tendencia del indicador empeo- rara de forma significativa o fuera necesario un seguimiento más ex- haustivo, el reporte pasaría a reali- zarse mensualmente sobre la misma ventana rodante de 12 meses.
Un suceso de planta que se incor- pora al indicador no se puede elimi- nar hasta transcurridos 12 meses des- de su descubrimiento o, si trascurrido este periodo no se ha corregido, has- ta que se corrija, esto es, un aspecto relacionado con la reactividad que compute en el IFGR tiene una vigen- cia mínima de 12 meses.
Existen excepciones para sucesos de niveles 4 y 5, que pueden ser eli- minados del indicador cuatro meses después de su identificación si el equi- po degradado es reparado; si el equi- po no es reparado en el este plazo el suceso no puede eliminarse hasta que se repare. Esta excepción premia la reparación rápida y eficaz de equipos degradados antes de que puedan causar un problema de nivel superior; si la reparación requiere una bajada de carga el suceso no se podrá elimi- nar del indicador hasta cuatro meses después de la bajada de carga.
a diferencia de otras clasificacio- nes de eventos de la industria, que analizan la consecuencia de un evento, el IFGR clasifica el análisis del evento sobre la salud del programa de gestión de reactividad de la plan-
ta y no la consecuencia del resul- tado. Por lo tanto, los eventos de menor consecuencia pueden ser elevados a un nivel de importancia 1 cuando derivan del fallo de diver- sos procesos, barreras o múltiples organizaciones. Este tipo de even- tos se define como fallo organiza- cional fundamental.
En este sentido, los análisis y va- loraciones que derivan del Progra- ma de Gestión de la Reactividad de C.N. Vandellós II no solamente tienen en cuenta y aisladamente los resultados del indicador (Figu- ra 1), sino también la tipología de sucesos reportados (Figura 2) y los aspectos que desencadenan estos sucesos (Figuras 3 y 4).
La evolución del indicador en CN Vandellós II desde su implantación en 2012 hasta diciembre de 2017 se refleja en la Figura 1.
Puede observarse que, si bien el indicador arrancó en la banda de “blanco” y permaneció en ella du- rante tres años, con un reporte en la banda “amarilla” en 2012-T4 y dos en la banda “verde” en 2013-T4 y 2014-T1, desde 2016 se ha mante- nido en la banda “verde”, lo que de alguna manera viene a corro- borar la bondad del programa y lo acertado de su implantación, y la utilidad del indicador para detec- tar deficiencias y verificar la ade- cuación del plan de acción para corregirlas.
En cuanto al tipo de sucesos que se reportan, en la Figura 2 se mues- tra el histórico de sucesos de cada nivel incorporados al IFGR, pudien- do destacar que en todos los tri- mestres los mayoritariamente repor- tados han sido sucesos de nivel 5
y en menor medida de nivel 4 (los considerados como “precursores”), mientras que para niveles superiores (las “indicaciones de fallos organiza- cionales, violaciones de la base de licencia y/o de diseño o incumpli- miento de los requisitos procedimen- tales o de procesos”) sólo se repor- tan de nivel 3 (paradas automáticas no programadas que no se eliminan hasta transcurridos doce meses) y con máximos de tres sucesos en sie- te de los 28 trimestres, siendo que en los seis años de vigencia del in- dicador no se ha reportado ningún suceso de niveles 1 ó 2.
En cuanto a la tipología de as- pectos que desencadenan sucesos a reportar al IFGR, las Figuras 3 y 4 muestran, clasificados por su ni- vel de importancia: 1) los aspectos vigentes y 2) el total de aspectos analizados desde 2012.
El análisis de tendencias de estos resultados permite identificar áreas susceptibles de mejora, pudiendo destacar el caso de los equipos de manejo de combustible asociado al aspecto NI-5.5 “Funcionamiento de equipos y prácticas de mane- jo de combustible no adecuados mientras se maneja combustible o componentes de control (sin daños en componentes de control o en el combustible)”, que aglutina el 26 % de los sucesos reportados al indica- dor; o los fallos diversos en válvulas del secundario que provocan cam- bios de potencia observables (va- riaciones de reactividad), mejoras en la formación del PLO, etc.
Finalmente, y según práctica ha- bitual para la gestión de paráme- tros o actividades de especial rele- vancia en el funcionamiento de una
Operación
Figura 1. Evolución del indicador en C.N. Vandellós II desde su implantación en 2012 hasta diciembre de 2017.
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